Hace horas finalizó la primer función oficial de The Cripple of Inishmaan pero eso no detuvo a los críticos y algunos reviews ya están disponibles, ¡todos alabando a Dan y a la obra!
“(…) Es una obra conocida pero en la que Radcliffe invierte mucha sensibilidad. Con su mano doblada y pie inflexible sugiere la discapacidad de Billy sin obviarla. Radcliffe también tiene el don precioso, vital en una obra llena de sorpresas narrativas, de verse habilidoso y vulnerable al mismo tiempo. Hay un una inteligencia maravillosa en la que él engaña al dueño de un bote para que lo lleve a la locación de la película. Al mismo tiempo, las facciones de Radcliffe brillan en inocente placer cuando se asegura una cita con la atemorizante Helen. Hace que te importe el personaje quien, de alguna forma, es una inteligente creación de la literatura.”
“(…) Hay un momento clave en The Cripple of Inishmaan cuando el héroe discapacitado interpretado por Radcliffe se dirige a uno de los personajes más amigables de la obra y le dice: ‘No deberías reírte de las desgracias ajenas.’ A lo que el otro le responde con genuina confusión, ‘¿Por qué? Es terriblemente divertido.” Uno imagina que McDonagh debe haber preparado este intercambio. Ciertamente guia el la línea de su trabajo.
(…) Radcliffe trae con su performance fortaleza y simplicidad como el Lisiado Billy, más que emotividad porque es dada por sentado. Hay toques de humor ácido entre su valiente sufrimiento, pero yo resiento la forma en que McDonagh esperanza al público en cuanto al personaje, solo para vulnerarlo y generar un efecto más teatral. De hecho, la forma en la que él juega con la idea de si Billy tiene o no tuberculosis raya lo obsceno.”
” (…) Radcliffe demuestra ser convincente en dos formas diferentes. Primero, interpreta a un joven cuya movilidad es afectada por su discapacidad física. Adicionalmente, le nos da a Billy, quien en muchos aspectos, es un joven común y corriente las aspiraciones y necesidades de gente de su edad. Aunque de el señor Radcliffe se gana nuestra simpatía, no se lleva toda la atención gracias a la existencia de otros personajes. (…)”
“(…) Radcliffe tal vez no tenga el acento irlandés más convincente en la nueva compañía de Grandage, o tal vez desee que acentúe más la discapacidad de Billy en sus movimientos forzosos. Pero, en mi cabeza, la performance de Radcliffe fue honesta, sensible, simple y desgarradora, al admirablemente negarse a exprimir al público y da un acceso claro al espíritu de este mundo aburrido tan triste y aburrido en el cual una oveja sin orejas cuenta como última noticia y reírse de las desgracias ajenas es una rutina de diversión. (…)”




























